
Bajo aquel cielo y acompañados de aquel mar, descubrimos que todos buscamos lo mismo, todos llegamos a aquella cabaña y a aquel grupo única y exclusivamente con un motivo. Creo que todos logramos el objetivo buscado y todos contribuimos al logro de los demás. Crecemos, hoy crecí calendáricamente, pero este fin de semena he vuelto a crecer, pero de forma humana. Nos volvimos grises, nos gusto lucibell, nos desmayamos en el puente, los otros venían peor, hicimos pautas, ganamos la trivias, se nos perdió una botella de vino, conocimos la canción que se canta todos los días en América latina, nos despertaron a las 12 con escopeta, descubrimos el síndrome de la empanada de marisco, jugamos con dalmata y con perro de mar, nos creímos pinitos de auto, tribilin e indio de mar. Nos miramos, reímos, disfrutamos, compartimos, fuimos más que un simple grupo, fuimos aquella guitarra que de forma mágica tocaba. Fuimos y seremos.
Lucho, Paulita, Ale, Roy, Carlos.. lo de siempre. Moratan, Javi, Conti, Fido… gracias.
Tomé el bus, me despedí de lucho, pau y mora, (con quines pase el lunes) por un grueso vidrio. Sentí como las emociones me recorrieron, miré por última vez y pedí que se fueran, cerré los ojos, prendí “aun pienso en ti”, grabada el sábado en la noche. Lloré. Acá, como sentí la canción y como cada frase se transformo en una “wea” grupal.
A pesar de las pastillas
que use para olvidar,
a pesar de las locuras
que hice para odiar,
aun con ustedes estoy,
y en mi mente siempre están.
Nada a cambiado el tiempo,
los adoro como ayer,
y a la distancia idealizo,
sus recuerdos y seres,
aun con ustedes estoy,
y en mi mente siempre estas.
Maldigo todo si no están aquí conmigo,
me faltan fuerzas,
ya no se si sigo vivo,
soy una planta,
arrancaron mis sentidos,
pero aun pienso en ustedes.
A pesar de las heridas,
que quedan al marcharme,
de buscarlos en los bares,
y en plazas conversar,
aun con ustedes estoy,
y en mi mente siempre estarán.